INQUIETUDES

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Sentimiento del alma, que expresa un dolor escondido, que apenas se recuerda, pero que permanece ahogado, gritando, queriendo salir.
Volver a sentirlo por un momento, aunque nos duela y nos dé tormento. Mejor que salga y se vaya, para que la luz ilumine allí donde antes había oscuridad.
Despertar de la noche oscura, que todo lo envuelve, lo enmaraña, como a una presa bien agarrada, que le ha llegado su final, sin escapatoria, ni esperanza alguna.
Despertar del sueño adormecido, que te mantiene lejano, ausente, perdido, sin fuerzas, alejado de la realidad. Sombras que nos atrapan, nos persiguen y dentro de nuestra debilidad las dejamos entrar.
Palabras ahogadas en la garganta como un nudo que nos ahoga, y por no herir terminamos heridos.
Incauto y desolado, el corazón llora lágrimas vivas de soledad y tristeza, entre recuerdos y añoranzas de momentos vividos ya pasados, “mejor olvidados en el cajón del olvido”, musitando palabras que se escapan de la conciencia y en la más absoluta soledad.
Pero permaneciendo por un instante, como si estuviera ocurriendo aquí y ahora, como si el pasado fuera hoy, viviendo aquí en el presente, por no saber olvidar ni perdonar, por no enterrar lo que yace muerto, donde todo acaba y termina.

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VIVIR ES RENACER CADA DÍA

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Cuando te atreves a danzar con la vida, surge la más bella historia de amor.

Te enamoras de ella y hay una reconciliación. Debemos reconciliarnos con la vida, sentirla por cada poro de nuestra piel, alimentarla cada día de sueños, de ilusión de esperanza, fe, deseo, placer, ternura.

Hemos nacido para ser felices, para vivir una vida increíble, maravillosa, la más apasionante aventura, de nosotros depende vivirla o no, todo está dispuesto para la gran aventura.

Vivir es renacer cada día.

Es sentir el universo dentro de ti, es valorar cada instante, cada segundo como único e irrepetible, porque la vida son muchos instantes vividos, en el aquí – ahora, presente eterno de nuestro caminar.

DEDICACIÓN

 

En el camino muchas veces no es llegar y besar el santo. Ojalá!
Un trabajo bien hecho, aparte de poner el sentimiento y el corazón, son muchas horas de aprendizaje, de esfuerzo, voluntad y dedicación. Y aun así con todos los ingredientes no siempre sale como una persona desea, pero ahí también hay otro gran aprendizaje, una lección de amor y humildad.

De reconocimiento a las personas y al trabajo de aquellos que día a día ponen su entusiasmo y amor en lo que hacen.
Cada día y en cada momento se aprende, los unos de los otros, pues todos tenemos nuestras circunstancias, aprendizajes y lecciones de vida, en una palabra sabiduría.
Y así ir caminando poco a poco transcendiendo nuestro ego, valorizando la vida, agradeciendo lo que somos, superando límites, desafíos que la vida nos pone para seguir creciendo en ese proceso de transformación personal.
De ser mejor un poco más cada día, de sentir la luz del sol que nos alumbra y de la noche que nos acompaña y recoge, de creer en uno mismo, de tener fe, pues cuando uno confía sigue caminando hacia adelante, a pesar de sus sombras.
Nadie ha dicho que el camino sea fácil, no lo es para nadie, pero de nuestra valentía y coraje depende vivir el momento presente, sentirnos vivos, llenos, celebrando la vida, la alegría de vivir.

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ENTRE PENSAMIENTOS LA VIDA TRANSCURRE

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Y miré más allá a través de la ventana, el cielo gris cubría todo, la lluvia no cesaba de caer. Desde el corazón, una lágrima resbala por las mejillas humedeciendo el cálido rostro.

Nostalgia de recuerdos pasados, de momentos vividos, de sueños, anhelos y esperanzas algo ya marchitadas, el tiempo el encargado de todo eso y mucho más. Sombras acaeciendo, palideciendo aún más el cielo ya gris en la caída de la tarde. Aguardando la llegada del que lo espera todo y a la vez no espera nada, en ese mágico instante de Aquí y Ahora, envuelta en soledad.
Sola y en silencio en la callada noche, la luna parece mirarme de reojo, la observo también cuando parece distraída, no quiero que vea mis lágrimas, aunque ya me ha visto, sin yo quererlo.

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¡Qué bobería la mía!

Que tormento cuando la garganta ahoga bien adentro, las palabras que no salen hacia afuera, tragándose, por así decirlo, el lamento de algo no comunicado.

¡Qué sensación de agonía dejarlo todo así!

El silencio a veces es necesario y comunica en ocasiones mejor que las palabras, pero en ciertos momentos es mejor dejar salir el sentimiento, a través del comunicado del corazón, sino se convierte en un grito de dolor profundo y asfixiante.
Y poco a poco la noche va cubriéndolo todo con su negro manto, es hora de descanso, de dejar los pensamientos hasta mañana, que será un nuevo día, incluso el nuevo amanecer puede traer consigo nuevos momentos de alegrías presentes, de horizontes cercanos, sembrando ilusiones, en una tierra árida, predispuesta a hacer germinar la semilla sembrada.

¡No se ven estrellas en la negra noche!

Desde la ventana observo el cielo, la visión, te invita a dormir, pero el alma está un poco agitada y no alcanza el descanso, necesita calmarse y encontrarse con el deseado descanso, como en una cita de enamorados.
Es curioso cuando entramos e indagamos un poco más allá, de la ventana de nuestra alma, para escudriñar la profundidad y escalar el miedo que nos aprieta y nos impide el paso.
En estos momentos parece una noche eterna sin descanso, el corazón parece que dormita por lo callado que está, da la impresión que con él no van las cosas, se hace el despistado como que no entiende, y lo que es cierto, es que a veces es a él al que no se le entiende y va por caminos que nada tiene que ver con la razón.

¡Y cuántos disparates cuando enloquece!

Parece que sigue lloviendo, se escucha el sonido de la lluvia al caer, se siente como si el cielo estuviera llorando, ¿por qué no?, si en el mundo también hay desolación, tristeza y abandono.
La oscuridad nos acecha como si quisiera robarnos la luz, dejando al mundo en sombras, en la misma sombra que en estos momentos me quiere envolver.
Por un instante me ha parecido ver un rayito de luz, que se colaba por la ventana, o tal vez es producto de mi imaginación o deseo, pero no olvido que en las sombras hay luz, si seguimos el instinto del corazón, el que nos hace caminar hacía la supervivencia, pues nunca la luz se aleja de nosotros, aunque se esconda, como queriendo jugar al escondite.
A veces quiere que vayamos a buscarla, que la necesitemos, está ahí para nosotros, pero en ocasiones no la vemos o la dejamos de lado, desde nuestra ceguera.

¡Qué ciegos permanecemos a veces!

Y no debo olvidar que la luz nos espera para alumbrar el camino de nuestra vida, aunque nos sintamos en soledad.
Parece que la lluvia va cesando y con ella mi alma va encontrado el descanso, ¡por fin!
Mañana Dios dirá. Él siempre tiene la última palabra.
Noche eterna, noche oscura, el alma descansa y entre nubes de algodón se deslizan mis sueños.
Ahora parece que el cielo me sonríe y la luz entra por la ventana.
La lluvia ha dejado de caer.

¡FELIZ CUMPLEAÑOS!

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Hoy siento en mí, una profunda emoción que recorre todo mi ser, un sentimiento de gratitud infinita y benevolencia, donde el corazón lleno de júbilo, palpita.

Hoy cumplimos dos añitos.

Nunca imaginé, pues por no imaginar, no imaginé nada, poder llegar hasta aquí, no por falta de deseo o sueños, si no porque nunca sabes a donde el camino emprendido, un tanto incierto te puede llevar, aún poniendo toda tu ilusión, ganas y dedicación, pues son muchas las horas empleadas.

Pero sobre todo porque este no es un camino a recorrer en soledad, es más bien un camino compartido desde el dictado del corazón, donde el acompañamiento juega un papel muy importante.

Si escribes algo, el valor que tiene no es solo por lo escrito, sino por lo leído, las palabras van más allá, se acrecientan y se llenan de sensibilidad y sentido por la atención de aquellos que dedican unos minutos de su vida en hacerlo, que te ofrecen su tiempo y sus palabras generosas, haciendo que tus alas sigan creciendo. Con esas palabras aladas en un papel escrito, ocupando un espacio vacío donde el lector y el escritor forman uno solo, donde la belleza se recrea en esas dos almas en comunión y vínculo, para dar paso a un mundo donde sumergirnos con la lectura, que nos eleva y transporta de una manera sencilla y mágica a nuestra imaginación y creatividad.

Reconozco que no es fácil, pero me siento inmensamente agradecida por formar parte de esta aventura, donde acompañar y ser acompañada es un privilegio y un gran estímulo para seguir estrechando lazos y abrir nuevos horizontes donde seguir aprendiendo y dando gracias por los dones recibidos.

Gracias, gracias, gracias, por hacerlo posible y poder celebrar un año más a vuestro lado.

Bendiciones.

CUANDO AMANECE

A veces cuesta creer, tener fe, creo en lo que veo, lo que tengo delante, porque se materializa de alguna manera. Pero ir más allá donde nuestros ojos no llegan y el entendimiento se pierde, es llenar las tinajas de algo que parece irreal y vacío.

Pero no es así, tener fe es llenarse de vida, de esperanza, de ilusión.
La fe mueve montañas.
Creer es crear y creamos nuestra vida a cada paso que damos, en cada decisión que tomamos, incluso en lo absorto del pensamiento sutil, que nos envolvemos y que después de alguna manera nos perdemos en él.
Somos ángeles, nuestras alas se forman día a día, crecen con la constancia, la confianza y la seguridad. Se despliegan en la libertad de nuestros sentidos, en la expansión de nuestra conciencia , abierta a la llamada interior de nuestro ser, a la voz de nuestro corazón que ama, vive, sueña y se siente feliz.
Porque lo más hermoso es amar de corazón, sin más querencia que dar, sin esperar, y saber recibir, aun sin pedir.
Y de alguna manera seguimos el rumbo, no al paraíso perdido que antaño nos contaron, ese queda lejano en el tiempo y en las historias como un cuento más, para el recuerdo de aquellos días, sin añoranza ninguna.
Seguimos el rumbo al camino de nuestra vida, la cotidiana, la que está ahí esperándonos cada amanecer, para tirarnos de la cama diciendo, “Adelante”, comienza, sigue, no pares y luego al anochecer, “Descansa” es hora de parar, el día acaba y tu debes acabar con él.
Mañana otra vez el sol vuelve a salir y resplandece para ti.

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